viernes, abril 23, 2010

Triste

Me siento muy triste y estresada.

Estos últimos días no me han gustado.

Rascar la pared es lo único que me calma por un rato.
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miércoles, abril 14, 2010

La historia de Aretha.

Aretha vivió alrededor de 1 año con una familia que la solo la quiso cuando era cachorro, por la novedad. Una  vez que creció, dejaron de hacerle caso y desde entonces vivió encerrada en un patio.

Ella lloraba y lloraba pero no había nadie que le hiciera caso, solo veía a personas una vez al día cuando recordaban darle de comer.

Aretha no entendía que había hecho mal pues hacia sus necesidades afuera y no mordía cosas, estaba muy triste y en muy malas condiciones.

Un día la familia decidió que comprarían un perro grande y llevaron a Aretha al veterinario con el pretexto de que se rascaba mucho. La verdad es que la llevaron ahí porque querían deshacerse de ella.

El veterinario conoce a mi humana pues el atiende algunas mascotas de la familia, le explicó lo que pasaba y de repente, Aretha ya tenía una nueva familia.
Mi humana fue por Aretha y la llevó a la casa donde la esperábamos con ansias.  Cuando llegó trató de morderme y me puse triste.

Siempre provoco esa reacción en otros perros, (mi humano dice que es por envidia) el caso es que la nueva mascota al principio no era nada amable conmigo y quería tener toda la atención de los humanos, lo cual no pasó pues ellos están muy acostumbrados a mí y a tenerme cerca.

En fin, un par de meses después puedo decir que ha aprendido a vivir conmigo y hasta jugamos con la pelota. Soy como su hermana mayor y es curioso que hace todo lo que yo hago, hasta duerme conmigo en mi cama. A veces hace calor y ella se pega mucho a mí, así que me tengo que ir a otro lado, pero me sigue y se me vuelve a pegar. ¡No entiendo como no tiene calor con tanto pelo!.

Desde el principio se portó bien pues le enseñé donde debía ir al baño. Una vez, jugando le ladró a mi humano exigiéndole comida y entonces yo le ladré a ella. A nuestra familia no se le debe ladrar con ese tono ni de broma.

Algo en lo que debe trabajar es en su apego a los humanos porque es exagerado y llora mucho cuando no están. Espero que con el tiempo aprenda que ellos suelen salir mucho pero siempre regresan. Ser abandonada de nuevo es el miedo más grande de Aretha y en verdad espero que lo pueda superar.

Por cierto, desde que llegó hago más ejercicio pues ahora tengo una competidora y no puedo dejar que me gane la pelota. Sería una vergüenza para mi raza si un perro tan pequeño me llegara a ganar, después de todo: soy un Labrador.

lunes, abril 12, 2010

Comunicación entre perros.

Uno de los motivos por los que los perros nos llevamos mejor con los humanos que con otros canes, es porque podemos comunicarnos de mejor manera con nuestros bípedos amigos.

No hay mucho que podamos decirle a otros perros; podemos invitarlos a jugar, advertirles que se alejen o en casos drásticos, agredirlos. Aunque también es cierto que podemos dejarnos mensajes que duran mucho tiempo.

Siempre que vean que estamos oliendo algo en la calle es porque estamos leyendo sobre las aventuras de otros perros.

Con los humanos es diferente pues mientras más tiempo tenemos en este mundo más palabras entendemos. Las primeras palabras que aprendemos en nuestra vida son: “cállate”, “salte” o “bájate”, pero hay muchas otras que los hombres ni se imaginan que conocemos. Es por eso que a veces nos ponemos tristes cuando escuchamos sus conversaciones.

Un perro de mi edad, ya es capaz de comunicarse con su humano de una manera en que ellos mismos no pueden hacer con alguien de su propia especie. Yo soy capaz de decirle a mi humano que tengo hambre, que quiero jugar o que simplemente lo quiero mucho solo con mi mirada y él lo entiende perfectamente.

Esa empatía que dan los años es muy valiosa y espero que Aretha aprenda a hablar con los ojos pues a los hombres no les gusta mucho que les ladremos.

Por cierto. Ya se la historia de Aretha. Es muy triste pero la dejaremos para otra ocasión.
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